El Pinot Noir ocupa un lugar especial en el corazón de todo enólogo, y fue esa misma sensibilidad la que llevó a Eduardo Pulenta a incorporarlo al portfolio en la línea Gran, con el objetivo de mostrar el potencial de esta variedad en el Valle de Uco, Mendoza. A 1200 mts de altura, se elabora a partir de parcelas seleccionadas, con fermentación espontánea mediante levaduras indígenas en pequeños tanques de concreto y una crianza cuidada de 9 meses en roble francés que respeta su identidad. De producción limitada, es un vino de elaboración meticulosa, donde cada decisión busca preservar ese “je ne sais quoi” propio del Pinot Noir. De perfil delicado y expresivo, refleja una lectura precisa y contemporánea del varietal en altura.